regresar

En Buen Plan

NIÑOS Y EL TEATRO

El teatro y el juego dramático desarrollan capacidades personales, como la imaginación, la observación, la creatividad y la expresión corporal y oral. Exigen un análisis y una interpretación de la realidad. Y sobre todo, implican comunicación, a partir principalmente de dos formas de expresión: la oral y la corporal.

El Teatro ofrece la posibilidad de madurar personalmente mediante la representación simbólica de situaciones de la vida. Pero también puede establecer conexiones muy interesantes entre la vida real y el mundo de la imaginación y de la creación literaria. De esta manera, el niño puede anticipar situaciones que podrían presentarse en cualquier momento y, mediante la improvisación, tantear en un contexto imaginario la resolución de los mismos, lo cual supone grandes ventajas a la hora de afrontar la vida; cuáles son esas ventajas:

De una forma inmediata y amena, conecta al niño con el mundo de las artes y le abre la puerta a la sensibilidad estética, de la reflexión, de la capacidad de emocionarse, reírse, llorar, de comprender diferentes visiones de la vida y del mundo.

A la vez de que los diviertes, va desarrollando en los niños una formación humanista que lo torna en seres más nobles y sensibles. El teatro trabaja con la interrelación de la artes. En él se reúne la literatura, la música, la pintura, la danza, el canto y él mismo.

Fuente: Creciendo en Familia


Compartir